Con frecuencia, mis propios auto-engaños me impiden vislumbrar mi propia “realidad”, con lo cual, entonces, YO suelo adoptar una actitud NEGACIONISTA sobre la misma.

Ilusoriamente, en paralelo y en simultáneo, YO sigo haciendo acopio de “nuevos conocimientos”, lo que me permite soslayar y eludir las necesarias “tareas” a las que Yo, aquí y ahora, me debería estar dedicando (o sea: ENTERARME, y ASUMIR, lo que YO ya sé que “rechina” en mí).

Así pues, es sano que YO descifre mi auto-engaño…… que YO desmonte mi actitud negacionista sobre lo que es mi realidad…… que YO entable una conversación sincera de YO conmigo mism@.
Cuando YO procedo así de bien, ello me facilita el que YO pueda encarar, y aceptar, “aquello que YO SÍ sé de mí, pero de lo cual YO NO me doy por enterad@”.

A partir de esta sinceridad y transparencia personal de YO con YO, no hay ningún inconveniente, entonces, en que YO siga aprendiendo “conocimientos nuevos”, integrándolos bien y correctamente (ahora SÍ) en mi propia persona (o sea: sin usarlos de “tapadera”).