"...... CUANDO 'ALGO' PERSISTE"

Cuando empecé a quererme me di cuenta de que, “aquello” de lo que huía, a pesar de mis esfuerzos persistía a mi lado…… …… tal cual como “un niño pequeño tirándome de la falda”. Cuando me amé de verdad entendí que cuando “algo” persiste – “tirándome de la falda” – es bueno para mí tomármelo de una forma SERENA, como un nuevo RETO a afrontar. Supe darle la vuelta. ¡Ufff. […]

 

"...... A NINGUNA PARTE"

Cuando empecé a quererme dejé de desear que mi vida FUERA DISTINTA (¡otra, otra vida!). Así fue como depuse mis ansias a escapar de mí…… …… y así fue, también, cómo se me reveló la respuesta: descubrí que, tal como es mi vida, esta me AYUDA A EVOLUCIONAR. Cuando me amé de verdad, comprendí la ineficacia de la “HUIDA A NINGUNA PARTE”…… …… y así acepté el “sentido” y el […]

 

"EXCESO INTRUSIVO"

Cuando empecé a quererme se me hizo evidente el concepto de “Intrusión”. YO entendí que la “conducta intrusiva” supone el intentar forzar alguna “situación”, o a alguna “persona”, que NO se encuentra preparada para ello. ¿Qué derecho tenía YO en forzar-presionar esta “situación” o “persona”? ¿En qué legitimidad YO me justificaba? Cuando me amé de verdad, me percaté nítidamente de este “Exceso Intrusivo” (cuando, presuponiendo YO, exigía la “Madurez” necesaria […]

 

"NUESTRA ESENCIA"

Cuando empecé a quererme se me desveló y entendí la complejidad y la magnitud de mi propia “Esencia”. Ante tal toma de consciencia mía, me sentí sobrecogid@ y maravillad@. Fue entonces cuando me percaté de la imposibilidad en creer que “YO” podía entender (y opinar, y juzgar, y valorar……¡¡qué desvarío!!) el significado de las “Esencias” de las otras personas. Un incipiente sentimiento de humildad empezó a “llamar a mí puerta”. […]

 

“ARMONÍA CON LOS ‘OPUESTOS’”

Cuando empecé a quererme se dio un sorprendente equilibrio en mi. Mi “Interior” se volvió armoniosamente sabio, con lo que acogía “alegría” y “pena” por igual. Yo sentía que ambos sentimientos llamaban a mi puerta…… …… y a ambos yo les daba albergue y acogida, sin menoscabo del uno por el otro. Cuando empecé a amarme de verdad me desapegué de la “fantasiosa búsqueda de la felicidad alegre”…… …… al […]

 

“ME SENTÍ ‘YO’”

Cuando empecé a quererme, aprendí “a sentir mis sentimientos” y NO “a analizarlos”. Sencillamente “a sentirlos”. Fue entonces cuando aparqué mi “Mente Pensante”…… aquella, la analítica…… aquella, la discursiva…… aquella, la especulativa…… aquella, la obsesiva…… aquella, la de las contrarréplicas, ofertas y contraofertas. Simplemente depuse toda mi energía en seguir alimentando esta “Mente Pensante” mía – tan INCONEXA con mis propios Sentimientos – y dirigí mi mirada hacia mi “Interior”. […]

 

“ CONTACTANDO CON MI DOLOR”

Cuando empecé a quererme, dejé de ignorar, obviar, minimizar – o simplemente tolerar – mi “Dolor”. Fue entonces cuando entendí que mi “Dolor” requería ser atendido, puesto que expresaba “todo aquello” a lo que yo NO me atrevía a ponerle atención. Paso a paso, fui poniéndole palabras a este “Dolor mío”…… …… y así adquirió relevancia como prioridad en mis necesidades. Cuando empecé a amarme de verdad, me percaté que […]

 

“MIS FRAGMENTOS ROTOS”

Cuando empecé a quererme ocurrió un suceso inesperado: los “rincones” de mí interior (que durante mucho tiempo YO había ignorado) o aquellos “rincones huérfanos” míos (que vivían bajo la sensación de desamparo y sintiéndose desatendidos)…… …… resulta que dejaron de pelearse y de competir entre ellos “por llamar mi atención”. Así fue como, paulatinamente, todos mis “rincones” recibieron atención por parte mía, con lo cual se acabó la pugna y […]

 

"......EXCEPTO CUANDO LO OLVIDO"

Cuando empecé a quererme descubrí que los “deseos del corazón” se hacen realidad – porque se gestan en el corazón y emergen de él -…… …… con lo cual yo adquirí más paciencia y, así, a mi llegó la tranquilidad. Entendí, además, que escapa de mí “el CÓMO” se hacen realidad estos deseos. Fue entonces cuando se me hizo evidente que yo NO puedo pretender la conformación de “este CÓMO”…… […]

 

"SOLEDAD ESCOGIDA"

Cuando empecé a quererme, comencé a apreciar la “bondad” de la “Soledad escogida”. Lenta, y suavemente, entró en mí la vivencia consciente del “Silencio”…… …… y así fue como también me descubrí sobrecogid@ ante su encanto…… …… escuchando, gozosamente, el “Espacio interior” que se abría en mí. Cuando empecé a amarme de verdad, aumentó en mí la habilidad en encontrar este “Silencio interior”…… …… ni que fuere en medio de […]