Un ¡SÍ! incuestionable a la actitud de mantener “aspiraciones elevadas” (valores y ética).

Y un ¡NO! incuestionable en perdernos en la “miopía” cotidiana del día (sin visión de los supra-objetivos vitales)
“Soltar-soltar” la “miopía” reduccionista (que no nos permite trascender).

Un ¡SÍ! incuestionable a la actitud de mantener “expectativas moderadas” (en lo que sea o en quien sea)
Y un ¡NO! incuestionable en “proyectar” una expectativa fabulada (sin base de realidad) fuera de nosotr@s (en quien sea o en lo que sea)…… la cual escapa a nuestro “ámbito de acción”.
“Soltar-soltar” las “proyecciones” inmaduras que depositamos en otras personas.

Un ¡SÍ! incuestionable a la actitud de mantener “necesidades bajas” (saber diferenciar entre “necesidades” y “deseos”)
Y un ¡NO! incuestionable a la confusión de pretender que el “deseo” dote de seguridad a nuestra vida, convirtiéndolo – erróneamente – en una “necesidad”
“Soltar-soltar” los apegos traicioneros.

SOLTAR…… SOLTAR…… SOLTAR.