Las circunstancias modifican los casos.
Tod@s sabemos que las decisiones importantes exigen tiempo, preparación y maduración……
…… y, a pesar de lo cual, nostr@s, en algunas ocasiones, las tomamos impulsivamente o basándonos en información parcial o sesgada.

Sea cual sea la importancia del “Tema” – y ante la evidencia de un error por parte nuestra –  nuestro proceder correcto debería ser admitir que un “cambio de opinión” es siempre preferible a “aferrarnos a una decisión incorrecta”.

Es prerrogativa de toda persona, cambiar de opinión……
…… con lo cual también admitimos que, en ocasiones, nosotr@s también erramos.

Modificar una decisión, con su consiguiente cambio de opinión al respecto, supone un grado más en nuestra “Maduración Personal”.