A mí me asisten unos “Derechos”, pero también me debo a mis “Deberes”. Así, pues, YO tengo el “Deber” de ser consciente de mi propio cuidado…… consciente de poner atención a mi propia persona…… consciente de otorgarme un buen trato a mi mism@…… consciente de que me debo a la amabilidad…… consciente en respetar y velar por mi Dignidad…… consciente en preservar mi propia Identidad. Cuando YO soy consciente de estos “Deberes”, entonces asumo – e integro – el concepto de “Responsabilidad Propia”, en tanto en cuanto entiendo que “el primer Amor es el que YO me debo a mí mism@”. Sólo amándome y aceptándome, podré, así, amar y aceptar a “todo aquél” que provenga del exterior a mí. El Amor verdadero empieza conmigo.