Excepto “Nosotros mismos” (con nuestro “propio dedo índice” dirigido hacia nosotros), todo “el Resto Exterior a nosotros” – tanto en tiempo pasado, como en tiempo presente, como en tiempo futuro – ESCAPA DE NOSOTROS.

Puesto que ASÍ HA SIDO o ASÍ SE DARÁ, nuestro único “Poder” reside en nuestra “única persona” (siempre con el “propio dedo índice” dirigido hacia nosotros).

“Jugar las cartas” supone un sinfín de “elecciones vitales”, continuas, cotidianas …… y algunas de ellas transcendentes……

…… “elecciones”, las cuales, crearán “la realidad” que nosotros estamos experimentando en cada momento…… en cada “aquí y ahora” nuestro.

Las “cartas” son exteriores a nosotros.

Las “elecciones personales” proceden de uno mismo…… para con uno mismo…… y desde uno mismo.

Forman parte de nuestra “realidad propia”.