Cuando empecé a quererme descubrí que los “deseos del corazón” se hacen realidad – porque se gestan en el corazón y emergen de él -……

…… con lo cual yo adquirí más paciencia y, así, a mi llegó la tranquilidad.

Entendí, además, que escapa de mí “el CÓMO” se hacen realidad estos deseos.

Fue entonces cuando se me hizo evidente que yo NO puedo pretender la conformación de “este CÓMO”……
…… con lo cual descubrí, maravillad@, que “el CÓMO” se hace a sí mismo SIN mi intervención directa.

¡Sí, sí, fue revelador, para mí, descubrir que estos “deseos del corazón” (sin Ego mediante) se hacen realidad!

Por ello, cuando empecé a amarme de verdad, yo adopté un estado más sereno y, así, me embargó un sentimiento de paz……
…… excepto cuando LO OLVIDO.