“Un ciempiés caminaba sin problemas hasta que una oruga le dijo:
– ¡Es increíble cómo caminas tan bien sin tropezarte con tantos pies!

El ciempiés comenzó a prestar atención a sus pies y a querer controlarlos……
…… Y ¡tropezó!”

(Reflexión:
Roles confusos… vínculos ambivalentes… progenitores que quieren ser “colegas” de sus hij@s… progenitores que ejercen de profesores pero que dimiten de su papel madre/padre, por incómodo…… progenitores que obedecen e hij@s que mandan.

Cambio de papeles, y papeles perdidos.
CONFUSIÓN.)