Cuando empecé a quererme, redefiní el concepto “Éxito” en mi vida.
– ¿Qué “Ley personalizada” – hecha expresamente para mí – decretaba lo que era, o NO era, “Éxito” en mi vida?
– ¿Qué parámetros externos a mí – y NO propios – estaba YO usando para darle un valor a un supuesto “Éxito” – o “Fracaso” – en mi vida?

– ¿Dónde invertía YO mi atención y mi energía, para propiciarme un supuesto “Éxito” en mi persona, según la opinión social?

– ¿Tenía capacidad, YO, para percibir y resaltar mis pequeños “Éxitos” (los cuales NO eran perceptibles NI significativos a los ojos de las demás personas)?

¡Ahhhh…!, cuando empecé a amarme de verdad, YO adapté un nuevo modelo de “Éxito”……
…… con lo cual – ¡ohhh, sorpresa! – la vida se convirtió en algo muuuuucho más sencillo.

¡Ahhhh…, qué placer!