Cuando se menta el concepto de “Generosidad”, también se mentan los conceptos de la “magnanimidad”…… de la “nobleza de alma”…… de los “sentimientos elevados”…… de la inclinación por las “ideas altruistas” que implican una disposición al esfuerzo para el bien de las demás personas.

A la “Generosidad” también le atribuimos cualidades como el “desinterés” y el “desprendimiento”.

La “Generosidad” nos proporciona calidad de vida: NO es ric@ quien más tiene, sino la persona que es más capaz de dar.

No obstante, si bien es bueno ser generos@ dando, NO es correcto olvidar que también es importante serlo “permitiendo que las demás personas nos den a nosotr@s”: se trata de la “Generosidad en saber recibir”.
El sentimiento/valor de la “Generosidad” debe plasmarse – y ser coincidente/coherente – con una conducta también generosa……
…… ya que con sólo el sentimiento y la capacidad de serlo (de generos@s) NO son suficientes……

……por lo que es necesario “actuarla”, a esta capacidad de serlo (¡hazla! ¡actúala!).