Cuando empecé a quererme caí en la cuenta de la “Incertidumbre”, y de la “Confusión”, las cuales me habían acompañado durante mucho tiempo.

En el través de este período de mi vida, realmente YO NO sabía cómo hacer “inclusivo”, hacia mi propia persona, todo aquel amor y toda aquella compasión que yo SÍ sentía hacia otras personas.
Así pues, cuando empecé a amarme de verdad, descubrí una “fuente permanente” a la que siempre podía acudir: la “Amabilidad”……
…… y entendí que esta “Amabilidad” estaba al alcance de tod@s, INCLUSIVE A MI MISM@.

Amándome bien, paso a paso, he cultivado el amor y la compasión hacia mi mism@……
…… y ahora SÍ puedo hacerlos extensivos a las demás personas.