Nuestro “valor esencial” – o nuestro “ser interior” – pesa lo mismo, y “es” lo mismo, independientemente de nuestros avatares mundanos cotidianos.

Nuestro “valor intrínseco” o nuestro “profundo significado” como seres humanos,
es totalmente independiente de la lectura mundana de nuestros vaivenes .

Independientemente de si el mar presenta oleaje o no…… o de si está calmo o no……
…… acontece que su profundidad – y su riqueza y sus tesoros – seguirán existiendo……
…… y seguirán encontrándose “allí”, como sagrado poso de nuestro valor.

De nosotr@s depende el escoger qué escrutinio hacemos a nuestro “propio mar”.
Nosotr@s elegimos cómo priorizar la lectura a nuestro “propio mar”.

¿Mar crespo…… mar rizado…… mar hostil?
¿O riquezas marinas…… profundidades maravillosas…… y simas improfanables?

Nosotr@s decidimos.

¿Aferrados al apego de nuestro inmovilismo?
¿O soltando…… y abriéndonos a una nueva percepción personal?

Abrirnos y soltar

SOLTAR…… SOLTAR…… SOLTAR