“CUANDO EMPECÉ A QUERERME” (nº 92)
Cuando empecé a quererme me fui convirtiendo algo así como “mi propi@ escultor/a”.
Esculpir, modelar y definir, ello se convirtió en la ocupación y tarea de mi escultor/a.

Este escultor/a, con gran habilidad cinceló mi PERSONA así como mi RUMBO VITAL.

A medida que YO empecé a quererme de verdad, también, progresivamente, mi escultor/a, me fue “quitando” de “anteriores remiendos” , cual material desechable.

Mi escultor/a supo priorizar y respetar “AQUEL MATERIAL QUE ME DEFINÍA” (y al que YO me debía) de “aquel material que distorsionaba mi propia Identidad”.

Mi escultor/a respetó mi ESENCIA GENUINA.