Cuando empecé a quererme, amaneció el día en que YO percibí todos “mis POCOS” en mi vida, y una súbita sensación de Inconformidad se asentó en mi Interior.

– ¿Por qué sólo sentirme ‘un poco’ feliz?

– ¿Por qué sólo disponer de ‘un poco’ de mi amig@?

– ¿Por qué sólo poder expresar ‘un poco’ de mis sentimientos?

– ¿Por qué conformarme sólo con ‘un poco’ de coherencia en mi vida?

– ¿Por qué aceptar sólo ‘un poco’ de compromiso?

-…… ¿Y por qué otorgarme sólo ‘un poco’ de DIGNIDAD a mi mism@?

Al formularme estas preguntas, llegaron a mí las respuestas adecuadas: mi “Dignidad” Yo la sentía plena y entera. Yo la quería TODA.

YO NO me conformaba sólo con “Pedacitos”

Cuando me amé de verdad, me reafirmé en que YO NO quería “POCOS” que atentaran contra la misma.