No va solo el que llora.
No os sequéis, por piedad, lágrimas mías.
Basta un pesar del alma,
y jamás, jamás, le bastará una dicha.

Juguete del destino, arista humilde,
rodé triste y perdida.
Pero conmigo lo llevaba todo:
llevaba mi dolor por compañía.

(Palabras de ROSALÍA DE CASTRO – poetisa española -.
1837 – 1885
Lienzo-pintura de JOHN WILLIAM WATERHOUSE – pintor británico-.
1849-1917
En su compañía.)