Justo estoy a punto de salir de casa y, con las prisas, Yo mism@ me vierto mi café encima. ¡Catástrofe! ¡Lo peor de lo peor! ¡Se me llevan los demonios!
Ahora YO estoy yendo en el bus y pienso.

Pienso que PERDONARME significa ACEPTARME, asumiendo e integrando la realidad de que YO tampoco soy perfect@……
…… y de que, por lo tanto, YO SÍ soy vulnerable y falible.

Pienso que PERDONARME comporta, por mi parte, el poder ACEPTAR (serena y conscientemente) de que Yo soy – y también me hallo – en un camino continuo de APRENDIZAJE, al cual nombro como “mi VIDA”……
…… y en el que el “ÚNICO ERROR”, que se da, es el de que YO NO aprenda de las Enseñanzas de mis Errores anteriores.

Cuando YO aprendo de mis Errores anteriores, entonces puedo darme una nueva oportunidad siguiente.

Cuando YO asumo y acepto mis Errores anteriores es, entonces, cuando YO puedo dejar de vivir buscando y señalando, siempre, a “culpables exteriores a MI”.

Cuando YO asumo y acepto mis Errores anteriores es, entonces, cuando se inicia en mí una nueva actitud de vivir “siendo responsable de mi mism@”.