Si Dios un día
cegara toda fuente de luz,
… el universo se alumbraría
con esos ojos que tienes tú.

Pero si -lleno de agrios enojos
por tal blasfemia- tus lindos ojos
Dios te arrancase,
para que el mundo con la alborada
de tu pupila no se alumbrase;
… aunque quisiera, Dios no podría
tender la Noche sobre la Nada.

¡Porque aún el mundo se alumbraría
con el recuerdo de tu mirada!

(Palabras de JOSÉ P. H. HERNÁNDEZ – poeta español -.
1892 – 1922
Lienzo-pintura de GUSTAV KLIMT – pintor austríaco -.
1862 – 1918
En su compañía.)