Tú no puedes volver atrás,
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía, es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido.

Tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
y tu dignidad es la de todos.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección,
y este mundo, tal como es,
será todo tu patrimonio.

Y siempre, siempre, acuérdate
de lo que un día yo escribí,
pensando en ti como ahora pienso.

(Palabras de JOSÉ AGUSTÍN GOYTISOLO – poeta español -.
1928 – 1999
Lienzo-pintura de JOAQUÍN SOROLLA – pintor español -.
1863 – 1923
En su compañía.)