El

soberbio regazo de curvatura extraña,
en ademán solemne nos brinda la montaña.

Subamos. De la cumbre, del reino de las alas,
expulsemos los cóndores, expulsemos las águilas.

Allá la novia Nieve abre su blanco velo,
que tiembla y que desmaya a los besos del cielo.

Y el Mar al pie, agolpándose en la piedra y la arena,
rompe, azota, revuelca su intrincada melena.

Allá surge la idea de un formidable mito:
abajo lo INSONDABLE, arriba lo INFINITO.

(Palabras de DELMIRA AGUSTINI – poetisa uruguaya -.
1886 – 1914
Lienzo-pintura de JOAQUÍN SOROLLA – pintor español -.
1863 – 1923
En su compañía.)