Relación rota. Caminos que se separan.
Divorcio consumado. Desamor.

Pregunta:
¿Y luego…… qué?

Reflexión:
No se trata de rehacer la vida en el mismo sentido en que se había definido la anterior relación (hoy rota).
La vida no se “rehace”, sino que se va viviendo tal como viene…… con buena gestión emocional por nuestra parte.

Ello significa que, sin tratar de repetir patrones (perfiles y estilos) ya vividos,
lo deseable sería tratar de recuperar la “confianza perdida” (por un exceso de dolor pasado)……
…… y, siempre, desde la realidad del tiempo presente en que se vive,
acordando nuevos pactos con nuevas personas.

Nuestra alma (nuestro inconsciente cercano) lleva escritas unas cicatrices, las cuales dolerán al más pequeño roce con situaciones / personas que nos recuerden “lo vivido”.

Saber ello, y saber recolocarlo en su “justo lugar” (cada vez que nos resurjan estos sentimientos dolorosos y angustiantes)……
…… ello facilitará que nuestro duelo vaya disipándose cual niebla……
…… hasta dejar tan solo una pequeñas gotas (pequeñas lágrimas) en nuestro recuerdo.

Tal gestión emocional correcta…… y el sentido del tiempo que pasa (cual bálsamo)
podría facilitar nuevos acercamientos con nuevas personas……
…… y ello con un nuevo orden, también, de prioridades (centradas en el presente)
que les permitieran atajar las dificultades de cada historia personal.

(Contactar con los “Sentimientos”, distinguirlos y reconocerlos…… ello aumenta nuestro rango de “Inteligencia Emocional”).