Me encuentro bajo la marquesina del bus, esperándole. Y reflexiono.
Reflexiono que cuando la vida “se nos atasca”…… cuando nos encontramos “bloquead@s”…… cuando nos vivimos en un “embrollos emocional”…… cuando NO superamos determinadas “fases vitales”…… cuando reincidimos y reiniciamos continuamente (sea con una cosa, sea con una situación o sea con una persona)…… cuando perdemos nuestro “rumbo”…… cuando hacemos “equilibrios imposibles”…… cuando nos atrevemos con el “triple salto mortal sin red”…… cuando nos encontramos “en medio de todo” y resolvemos NADA o MUY POCO…… cuando NO nos sentimos los “conductores” de nuestra propia vida……
…… va a ser, entonces, cuando sería bueno que nos planteáramos el concepto “SOLTAR” en nuestra vida.

“Soltar” es sinónimo de “aceptación de nuestra sensación de IMPOTENCIA personal” y, también, de la “RENDICIÓN de nuestro Ego”.

“Soltar” NO es sinónimo de una RESIGNACIÓN PASIVA sino que, al contrario, pide de nosotr@s un TRABAJO ACTIVO en cuanto a re-cuestionarnos nuestra vida emocional.

Se dan ocasiones, en nuestra vida, en las que nos “ASIMOS” (a lo que sea: cosas, situación o persona)…… y también se dan otras situaciones, en nuestra vida, en las que es recomendable “SOLTAR”.

Tensar y soltar…… tomar y dejar…… asir y abandonar…… estirar y aflojar…… ¡saber soltar – saber soltar!.

Soltar…… dejar…… abandonar…… aflojar…… virar…… transmutar…… cambiar…… zanjar……

…… saber fluir…… encontrar el punto de menor resistencia…… evitar conflictos inútiles…… evitar desgastes personales innecesarios…… ¡Soltar-Soltar!