Cierro mi despacho. Se acabó mi jornada. Llegó ya la noche.

Me detengo para cruzar. Hay silencio y vacío en la calle. No coches, no personas.

Para mi sorpresa, no me encuentro sola.

En el chaflán de enfrente distingo una silueta menuda, sigilosa y casi-casi escondida.

Aguzo la vista. Es una anciana asiática…… como surgida de la nada en tan sitio inesperado.

El semáforo sigue en rojo. Ella sigue frente a mí.

Diríase que es “su momento”, “su espacio de libertad”, “su permiso de existir”.

Rebusca en su bolsa de mano, bolsa de hule a cuadros.

Ante mi asombro, lo que saca de la bolsa de hule a cuadros es un animalito vivo…… …… pequeño-pequeño, atemorizado e inseguro.

Lo lleva atadito con una correa. El tal animalito se agazapa y se esconde al amparo de la reja de un comercio.

 

La escena dura el tiempo justo del semáforo.

Cambiado el rojo por el verde, la anciana mujer asiática recoge su mascota y la introduce de nuevo en su bolsa de hule a cuadros.

Y, así, desaparece en la negrura de la noche.

 

Sigue habiendo silencio en la calle. No coches, no  personas.

Sólo mis ojos han visto esta escena.

Se trataba de un “Hurón”, ¡un “Hurón”!.

Sigilosa compañía para esta mujer asiática, también sigilosa y desapercibida.

 

Y yo con mis pensamientos sobre ¡qué extrañas soledades, las de la mujer anciana asiática y las de su hurón!

¿De dónde aparecieron? ¿hacia dónde se marcharon? ¿qué vínculo afectivo tendrían entre ellos?

 

¿Quién repara en esta mujer anciana asiática…… y en su hurón?

 

Simplemente: una inmigrante desapercibida con una bolsa de hule a cuadros.

 

(“Sentimientos” que me han aflorado en este escrito y con los que yo he contactado:

  • “Soledad”, “Soledad”, “Soledad”……
  • “Desapercibidos” (la anciana mujer asiática y su hurón)
  • “Furtividad por la diferencia”

 

Contactar con los “Sentimientos”, distinguirlos y reconocerlos…… ello aumenta nuestro rango de “Inteligencia Emocional”.

Nos gustaría invitarte a que compartieras con nosotros los “Sentimientos” que a ti te ha sugerido este escrito).Contactar y distinguir nuestros sentimientos, aumenta nuestro rango de “Inteligencia Emocional” Nos gustaría invitarte a que compartieras los sentimientos que a ti te ha sugerido.