Si nuestros “Sueños” son “Ideas Valiosas”, serán “Metas Útiles”.
Si, por el contrario, nuestros sueños son meras fantasías, NO serán metas útiles (aunque sí puedan ser divertidas y agradables).

Por lo tanto, es importante distinguir los “Sueños” que podemos alcanzar de los que no.

Nosotr@s tenemos una responsabilidad con respecto a estos “Sueños enriquecedores”, porque provienen de lo MEJOR de nuestra persona.
Nuestra responsabilidad consiste en vivir de manera que podamos realizarlos.

Cuando los “Sueños” se convierten en “Metas”, estos son capaces de ponernos en acción……
…… con lo cual resulta que las “Metas” organizan nuestras vidas de tal forma que podamos alcanzarlas.