La “Soledad” es un sentimiento que puede acompañar una situación real, siendo una carencia voluntaria – o involuntaria – de compañía.

Metafóricamente se la suele comparar a “un lugar desierto” o a “una tierra no habitada”.

La “Soledad” puede comportar la sensación de “Orfandad” – originada por la falta de una persona que pueda proporcionar consuelo y afecto -.

Pero el sentimiento de “Soledad” también puede ser vivido y sentido de otras distintas maneras, como por ejemplo la “Soledad buscada” y la “Soledad necesaria”.
No obstante, es el sentimiento de “Soledad – Vacío” el que nos hace sufrir.

Por lo tanto, hay “Soledades” que dependen de una causa exterior – de la presencia o ausencia de determinadas personas -……
…… mientras que existen otras “Soledades” que son íntimas, y que NO dependen del hecho de estar acompañados.

Estas últimas “Soledades” pueden ser las más duras de ser vividas: son las “Soledades en compañía”, producto de unos niveles de comunicación de baja calidad y de bajo compromiso emocional.