Es bueno que aprendamos a “actuar” en lugar de “reaccionar”.
Lamentablemente solemos tener mucha práctica en esto último.
En general estamos acostumbrados a “reaccionar”, dado que permitimos que la buena o mala conducta, de otra persona, determine nuestro propio comportamiento.

La buena noticia es que podemos elegir responsablemente nuestra conducta, independientemente de todas las demás personas que forman parte de nuestra vida.
Así pues, podemos cambiar si lo queremos.

Ejemplos:
– Un mal gesto de nuestra pareja NO tiene por qué hacernos sentir rechazad@s.
– Las críticas en el trabajo NO tienen por qué arruinar nuestro día.

Cuando decidimos por nosotr@s mism@s CÓMO DESEAMOS ACTUAR, Y ASÍ LO HACEMOS, entonces nuestra “Autoestima” crece.

Somos quienes elegimos ser.