La “Valentía” es el ánimo, o aliento, que se sobrepone al miedo y al temor de “aquello” que emprendemos, o que resolvemos hacer.

La “Valentía” se refiere a la “subsistencia” y “firmeza” de algún acto.
A la “Valentía” también se la define como la “fuerza”, la “eficacia”, y la “virtud” de los actos, para que produzcan, así, sus efectos.
¿Y qué decir sobre el “Valor”?:
– Pues ocurre que, en ocasiones, un@ desconoce lo “valiente” que es hasta que llega el momento de afrontar una dificultad.

Echa mano de su “Valor”.

También existe otra forma de considerar este concepto del “Valor”, y es que “sentir valor NO significa NO sentir miedo, sino que significa ser capaz de actuar a pesar de sentir miedo, y de ser capaz de convivir con él”.

Este tipo de “Valor” nos permite pasar a la acción y actuar, a pesar de la existencia de un “peligro” (el que sea y como cada un@ lo sintiere), de una coacción, o de un obstáculo.

Conceptuando, así, al “Valor”,  este va unido a una actitud de enfrentamiento de los problemas que nos toca vivir, así como a una conducta resolutiva y a una toma de decisiones.
Sobrellevar el dolor físico, y/o el pesar psicológico causado por las pérdidas (las que sean y referente a lo que sea) o causado por las crisis vitales, ello requiere “Valor”……

……y este “Valor” NO se suele improvisar, sino que se construye conscientemente, con fuerza y con coraje.