Para mí “vivir la vida” significa conectar plenamente ante mis alegrías y ante mis fallos.
También significa el que YO NO ELUDA las experiencias y las actividades venideras que temo ser incapaz de manejar.

Sólo cuando me doy permiso a VIVIRLAS (independientemente de su resultado final) YO llego a conocerme realmente y, además, YO soy consciente de la fortaleza de la que dispongo en todo momento.

Mi vida dispone de muchos “colores”, pero es preciso que YO tenga el valor de que estos “colores” se manifiesten……
…… y, así, de permitirme sentirlos, absorberlos y darles permiso de que me transformen.

YO, a estas nuevas apreciaciones, las llamo SABIDURÍA.

 

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