Después de un tiempo, uno empieza a entender que el “Error” y el (supuesto) “Fracaso” le acontecen cuando:
• Te “enamoras” de tu “supuesto” éxito (en lo que sea) 
¿Qué “Ley personalizada” define lo que es “éxito para ti”?
Tanto tu cuerpo, como tu mente, como tu alma…… ¿son los tres coincidentes en adjudicarle el mismo valor a este “éxito” en tu vida?
• Dejas de mejorar
Te alejas del aquí y del ahora. Vives en realidades pasadas o futuras. 
Cuando te desentiendes de tu consciencia presente, dejas de ser “amable” contigo misma.
• Te anestesias con el elogio.
Alimentas e hinchas tu “Ego”. Tu “Ego” quiere más, más, más……
• “Juegas a la defensiva”.
Tu propio “dedo”, de tu propio brazo, de tu propio cuerpo…… pues resulta que no enfocará a tu propia boca……
…… tu propia boca, la cual hablará de ti, desde ti y a partir de ti…… expresará de tus propios pensamientos (mente) y de tus propios sentimientos (corazón).
Cuando “este propio dedo tuyo” no va dirigido a tu persona, 
será que, entonces, irá dirigido al exterior a ti( donde reside “todo aquello que no eres tu”: cosas, personas y situaciones)

¿Por qué deseas controlar e incidir “en todo aquello que es exterior a ti”?
¿Realmente puedes?
• Defiendes tu éxito.
¿Quién define tu éxito: tú mismo…… o todos los demás del exterior a ti (que te manifiestan su halago, su aprobación, su admiración…… o incluso su envidia)?
¿El éxito se construye con los propios “ojos interiores” o con los “ojos exteriores”?
¡Cuánta energía deberé yo de invertir, cuando este éxito se mantiene a través de los “ojos exteriores”! 
¿Me estaré yo preservando realmente?
• Tratas de defender tu reputación. (…o tu territorio, …o tus bienes…)
Igualmente sigues alimentando tu “Ego”……
Igualmente, colocas toda tu energía “en todo aquello que no eres tú”, pero con lo cual te identificas.
¿supone ello preservación para ti?
• “Te duermes en los laureles”.
Te “olvidas” de vivir en el aquí y en el ahora…… y no alimentas ni riegas “el momento presente”.
Tu consciencia “del día de hoy” se ve relegada.