“ADIÓS, IMPULSIVIDAD”

Cuando empecé a quererme, la “PARTE IMPULSIVA” que hay en mi aprendió a esperar “el MEJOR momento”. – “Uno, dos, tres…… inspira, espira…… ¡suelta ya!” – me decía mi voz. – “Uno, dos, tres…… espera, demora……ya llegará” – proseguía mi voz. – “Uno, dos, tres…… serénate, cálmate…… ya acabará” – susurraba mi voz. – “Uno, dos, tres…… ya llegará ‘el MEJOR momento’” – ¡qué sabia, era mi voz!. Y realmente […]

 

"SERME FIEL"

Cuando empecé a quererme fui desprendiéndome, paulatinamente, de todo “aquello” que YO considerara que era perjudicial para mi persona (fueren otras personas… o relaciones… o contextos… o costumbres mías). Cualquier “cosa” (lo que fuera) que a mí me empequeñeciera… o NO me dignificara… o NO me respetara, mí razón me decía que me eran “COSAS DESLEALES”. Así fue cómo me deshice de ellas…… …… con lo cual, cuando empecé a […]

 

“YO ME RESPONSABILIZO DE MI PASADO”

Cuando empecé a quererme dejé de culparme por las decisiones que había tomado (las que fueren y cuando fueren) en su día. Entendí que éstas fueron elegidas por mí con el MÁXIMO NIVEL DE CONSCIENCIA que YO tenía en aquel momento, y NO más. Al entender ello, fue como si YO me desprendiera de una gran losa de enorme peso – ¡aaahhhh, que alivio! -…… …… y, para mi sorpresa […]

 

"...... CUANDO 'ALGO' PERSISTE"

Cuando empecé a quererme me di cuenta de que, “aquello” de lo que huía, a pesar de mis esfuerzos persistía a mi lado…… …… tal cual como “un niño pequeño tirándome de la falda”. Cuando me amé de verdad entendí que cuando “algo” persiste – “tirándome de la falda” – es bueno para mí tomármelo de una forma SERENA, como un nuevo RETO a afrontar. Supe darle la vuelta. ¡Ufff. […]

 

"...... A NINGUNA PARTE"

Cuando empecé a quererme dejé de desear que mi vida FUERA DISTINTA (¡otra, otra vida!). Así fue como depuse mis ansias a escapar de mí…… …… y así fue, también, cómo se me reveló la respuesta: descubrí que, tal como es mi vida, esta me AYUDA A EVOLUCIONAR. Cuando me amé de verdad, comprendí la ineficacia de la “HUIDA A NINGUNA PARTE”…… …… y así acepté el “sentido” y el […]

 

"EXCESO INTRUSIVO"

Cuando empecé a quererme se me hizo evidente el concepto de “Intrusión”. YO entendí que la “conducta intrusiva” supone el intentar forzar alguna “situación”, o a alguna “persona”, que NO se encuentra preparada para ello. ¿Qué derecho tenía YO en forzar-presionar esta “situación” o “persona”? ¿En qué legitimidad YO me justificaba? Cuando me amé de verdad, me percaté nítidamente de este “Exceso Intrusivo” (cuando, presuponiendo YO, exigía la “Madurez” necesaria […]

 

"NUESTRA ESENCIA"

Cuando empecé a quererme se me desveló y entendí la complejidad y la magnitud de mi propia “Esencia”. Ante tal toma de consciencia mía, me sentí sobrecogid@ y maravillad@. Fue entonces cuando me percaté de la imposibilidad en creer que “YO” podía entender (y opinar, y juzgar, y valorar……¡¡qué desvarío!!) el significado de las “Esencias” de las otras personas. Un incipiente sentimiento de humildad empezó a “llamar a mí puerta”. […]

 

“ARMONÍA CON LOS ‘OPUESTOS’”

Cuando empecé a quererme se dio un sorprendente equilibrio en mi. Mi “Interior” se volvió armoniosamente sabio, con lo que acogía “alegría” y “pena” por igual. Yo sentía que ambos sentimientos llamaban a mi puerta…… …… y a ambos yo les daba albergue y acogida, sin menoscabo del uno por el otro. Cuando empecé a amarme de verdad me desapegué de la “fantasiosa búsqueda de la felicidad alegre”…… …… al […]

 

“ME SENTÍ ‘YO’”

Cuando empecé a quererme, aprendí “a sentir mis sentimientos” y NO “a analizarlos”. Sencillamente “a sentirlos”. Fue entonces cuando aparqué mi “Mente Pensante”…… aquella, la analítica…… aquella, la discursiva…… aquella, la especulativa…… aquella, la obsesiva…… aquella, la de las contrarréplicas, ofertas y contraofertas. Simplemente depuse toda mi energía en seguir alimentando esta “Mente Pensante” mía – tan INCONEXA con mis propios Sentimientos – y dirigí mi mirada hacia mi “Interior”. […]

 

“ CONTACTANDO CON MI DOLOR”

Cuando empecé a quererme, dejé de ignorar, obviar, minimizar – o simplemente tolerar – mi “Dolor”. Fue entonces cuando entendí que mi “Dolor” requería ser atendido, puesto que expresaba “todo aquello” a lo que yo NO me atrevía a ponerle atención. Paso a paso, fui poniéndole palabras a este “Dolor mío”…… …… y así adquirió relevancia como prioridad en mis necesidades. Cuando empecé a amarme de verdad, me percaté que […]