“LA JOYA” (cuento)

Pues resulta, que estando juntas una alumna con su maestra, la jovencita va y  se dirige hacia ella y le dice: -“Amable maestra, me dirijo a ti porque yo me siento muy “poca cosa”. He perdido mi concepto bueno de mí misma. No recibo halagos ni elogios. ¿Cómo puedo mejorarlo? ¿Qué puedo hacer al respecto para que me valoren más?” La maestra enmudeció un instante, y en lugar de contestarle […]

 

“EL BORRICO” (cuento)

Érase una vez, una anciana mercader y su niña ayudante, que viajaban por extensos descampados en compañía de su borrico. El borrico trajinaba las sacas de viaje y los cántaros de agua. Ocurrió que una vez, cuando atravesaban una aldea, un grupo de aldean@s se mofó de ellas, diciéndoles: -“¡Vaya par de necias! De manera que tienen un borrico y van las dos andando. Por lo menos la anciana mercader […]

 

“LA RAMA” (cuento)

Érase una vez, hace mucho-mucho tiempo, en aquel Oriente lejano, habitaba un Rey al que le regalaron dos crías de halcón. El Rey gozaba con el arte de la cetrería, así que su Majestad agradeció, emocionado, el tal presente. Así pues, mandó llamar al “maestro domador” experto en cetrería, para que entrenara a estas dos crías. Pasado un tiempo, este domador se presentó ante su Rey, comunicándole que uno de […]

 

"SOLOS” (cuento)

Pues érase una vez, que en el transcurso de un frío invierno, ocurrió que el río de la localidad se heló por completo. Aquel rio, abundoso y fresco se había transformado en una gruesa y recia capa de hielo, prácticamente impenetrable. Para gran alborozo de los niños, aquella helada inesperada les suponía una oportunidad de diversión y de juego: patinar por encima de aquel gélido entarimado. Así que fue que […]

 

“LA ROCA” (cuento)

Cuentan que una vez, ha mucho tiempo, existía un rey sabio y justo, y que velaba por el bien de su pueblo. Su Majestad conocía, uno por uno, a todos los habitantes de su reino: aquél era el molinero…… aquél otro el tejedor…… la joven, la lavandera…… la anciana, la costurera…… el “chiquito”, “el hijo de”…… la muchacha, la futura casadera…… y así con tod@s. Este Rey justo supo de […]

 

“TIRILLAS” (cuento)

Nueng-Dué era una mujer africana, del África negra-negra, que habitaba en una aldea perdida donde el sol abrasaba. Polvo y silencio. Pertenecía al clan familiar de los Nueng. Nueng-Dué, como el resto de los Nueng, vivía del pastoreo de algunas cabritas, alimentadas por rastrojos secos. A pesar de todo ello, Nueng-Dué conservaba su sonrisa, y prodigaba afabilidad y trato amistoso para con todas las personas de su poblado. Kwoowo-Dóó también […]

 

"REDES” (cuento)

Pues resulta que casi no la había visto. Era una anciana señora con el coche detenido en el arcén de la carretera. El día frío, lluvioso y gris…… y los coches circulando, ciega e insensiblemente, no apercibiéndose de la situación apurada de la anciana señora. En estas, que va y pasa un hombre joven, de semblante preocupado, absorto en sus propios pensamientos. Se entreveía, en su rictus, que pasaba por […]

 

“¡SORPRESA!” (cuento)

Pues resulta que se trataba de una aldea muy humilde y chiquitina, “perdida” en el fondo de un valle, y encerrada por un circo de montañas, cual murallas naturales. En esta aldea sólo existía una escuelita precaria, muy sencilla, muy-muy humilde en cuanto a su construcción y condición. La maestra llevaba años ejerciendo su tarea (¡vocacional, vocacional!) en tan solo una – y solo una –  reducidísima aula. Su alumnado, […]

 

“¡ADIOS!” (cuento)

Pues resulta que un ratoncito, chiquitín y simpático, vivía confortablemente en el granero de una granja. Cierta mañana, este ratoncito sacó su hocico por el agujerito de la pared, apreciando como el granjero y su esposa procedían a abrir un paquete recién comprado. El ratoncito chiquitín sintió una gran emoción, pensando lo agradecida que estaría su barriguita ante tal regalo. -“¡ Uhmm…… comida, comida! ¿será queso fresco? ¿será queso curado?” […]

 

“LA INTÉRPRETE”

Érase una vez, hace mucho-mucho tiempo, existía un Sultán que gobernaba en sus lejanos reinos de Oriente. Resultó que un día el Sultán despertóse muy alterado, debido, ello, a una sueño inquietante nocturno: su Majestad se había visto a si mismo perdiendo todos sus “reales dientes”. Una vez recobróse un tanto, batió sus palmas mandando llamar al Sabio de la corte para que interpretase su sueño y le aconsejara. Presentóse […]