“¿Mis enfados son profundos o superficiales?”
No siempre estar enfadado con alguien (hijo, pareja, amistad……) significa que dejemos de quererlo.

Conviene distinguir dos tipos de sentimientos: los sentimientos de “onda superficial” (en cuanto a su corta durabilidad…… en cuanto a su causa puntual…… en cuanto a su contexto coyuntural del momento) y los sentimientos de “onda profunda” (aquellos que constituyen nuestro pósito duradero…… aquellos que se entrelazan con nuestros principios de base…… aquellos que se funden con nuestros valores).

Un enfado momentáneo – de “onda superficial” – NO es equivalente a una pérdida de los sentimientos de “onda profunda”……
…… con lo cual, nuestro amor y sentido afecto hacia esta persona (hijo, pareja, amistad……), puede seguir existiendo de forma incondicional a pesar de los enfados puntuales / desavenencias momentáneas / disgustos cotidianos.

Saber leer la “profundidad” de nuestro poso sentimental.
Y saber distinguir “aquello” que es NO relevante y NO reseñable de lo que SÍ lo es.

Vivir con lo que SÍ merece ser vivido.
Soltar lo que merece ser soltado.