¿Buena suerte? ¿Mala suerte?
¿Quién sabe?…… así reza un cuento tradicional oriental.
¿Temor a los cambios?
¿Acaso la vida es lineal?
¿O la vida es fluctuante, cambiante, dinámica?

En nuestros “meandros”, con los que se dibuja nuestra propia vida, cuando las “lecturas” que hacemos de ellos son interpretaciones a “corto plazo”, solemos vivirnos a cuestas de la ansiedad, el miedo y el bloqueo emocional.
Insanas compañías.

Por el contrario, cuando las “lecturas” que hacemos de estos “meandros vitales” son interpretaciones a “medio / largo plazo”, solemos ampliar nuestra “perspectiva vital”, y  nos asentamos en la templanza y la serenidad, las cuales nos pueden ayudar a perfilar los hechos en su justa medida y en su justo enfoque……      …… y también suelen propiciarse “renacimientos vitales” (emocionales y espirituales) en nuestra propia persona.
Buenas compañías.